Las pérdidas energéticas en los acumuladores


19
Nov 2019

Las pérdidas energéticas en los acumuladores

Las pérdidas energéticas en los acumuladores

La eficiencia energética es uno de los criterios más importantes a la hora de elegir un depósito de Agua Caliente Sanitaria. Desde 2015 la normativa europea exige la clasificación de estos aparatos con una etiqueta energética que establece su eficiencia energética según sus pérdidas estáticas.

La normativa, a través de la Directiva ErP y el Reglamento UE/812/2013, dio un gran paso en septiembre de 2015 con la obligación de aplicar a muchos productos la llamada etiqueta energética. Dentro de la larga lista de aparatos se encuentran los depósitos de ACS comercializados en la UE a los que se exige presentar su clasificación en un rango que va en una escala formada por letras de la «A» (mayor eficiencia energética) a la «G» (menor eficiencia y mayor pérdida estática).

Respecto a esta clasificación, lo primero que hay que tener en cuenta es que no están permitidos los productos que no alcancen el nivel «G» y que en todo caso es recomendable instalar depósitos de acumulación con una clasificación energética mínima de C que ya garantiza una eficiencia adecuada.

La ley obliga a que se incorporen etiquetas de producto visibles en el aparato y esta información aparezca en la ficha de producto y toda la publicidad que lo promocione. Se trata de que el consumidor siempre tenga en cuenta qué producto, en este caso depósitos de acumulación son los más eficientes. Esto es fundamental porque como se puede apreciar en la tabla, en depósitos de igual capacidad de volumen, las pérdidas energéticas varían considerablemente en función de la clasificación energética del depósito e incluso dicha pérdida puede hasta casi quintuplicarse de un depósito con la máxima eficiencia (A) a uno de la más baja (G), y eficiencia energética es sinónimo de ahorro.

 

VALORES MEDIOS DE PÉRDIDAS ENERGÉTICAS SEGÚN UE/812/2013

VALORES MEDIOS DE PÉRDIDAS ENERGÉTICAS SEGÚN UE/812/2013

 

Lógicamente cuanto mayor sea el depósito la pérdida estática de energía es mayor pero si elegimos un acumulador energéticamente fiable, la pérdida se reduce al máximo. Los depósitos de acumulación son capaces de almacenar agua caliente a alta temperatura durante un largo periodo de tiempo sin que ésta se enfríe. El nivel de eficiencia depende de la calidad de su fabricación y del aislamiento que tenga. que dependerá tanto de la propia calidad del acumulador y la fiabilidad de componentes como del material en el que está construido el aislamiento (vitrificado, de acero revestido o de acero inoxidable). Además la máxima calidad del acero que reviste la cuba permite luchar contra la corrosión y la cal. Puedes leer más en este post sobre «Tipos de acero».

Recuerda que cuanto mejor sea la etiqueta energética (A+, A, B, C) del acumulador, menores serán las pérdidas energéticas y, por lo tanto, mayor el ahorro que obtendremos en mantener el agua caliente en su interior para su posterior uso.