6 ventajas del autoconsumo industrial

20
Ago 2019

6 ventajas del autoconsumo industrial

6 ventajas del autoconsumo industrial

El ahorro de costes energéticos, la mejora de condiciones del marco legal en España e incluso la mayor conciencia ecológica está haciendo del autoconsumo industrial una tendencia en auge en nuestro país. Veamos 6 razones por las cuales la instalación de un sistema de placas solares para generar electricidad es una opción cada vez más pujante.

El marco legal español con el Real Decreto 244/2019, de 5 de abril, por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica en España, abre nuevas oportunidades para las energías renovables en general y a las aplicaciones industriales en particular. España sigue la estela de la Unión Europea que lleva años legislando a favor de las energías renovables para subir el objetivo de su cuota de implantación en 2030 de un 17% a un 32%, pudiendo alcanzar hasta el 40 o 45% y poder cumplir con el Acuerdo de París de 2015.

La energía solar fotovoltaica puede aplicarse a cualquier tipo de instalación industrial o dotacional (empresas de todos los sectores, colegios, instalaciones deportivas, culturales, sociales…). En el caso de la industria, las instalaciones fotovoltaicas que generan electricidad son cada vez más comunes porque presentan muchas ventajas.

Ventajas del autoconsumo industrial

  1. Ahorro de energía y aumento de la eficiencia energética. El impacto que sobre la “estructura energética” de una empresa tienen los sistemas fotovoltaicos es muy diferente según la actividad, sector y procesos industriales que se lleven a cabo en las instalaciones. Sin embargo, en todos los casos, supone un sensible ahorro en la factura energética y nadie pone en duda que la inversión realizada para la instalación fotovoltaica tendrá una repercusión directa en el gasto energético de la industria.
  2. Aprovechamiento del espacio y fácil instalación en cubiertas. Todos los negocios funcionan durante las horas “solares” y además la mayoría de las industrias cuentan con grandes superficies disponibles y “desaprovechadas” -principalmente cubiertas, pero también campas o superficies sin uso- que son el lugar ideal para instalar eficazmente una gran cantidad de módulos solares. No será necesario realizar grandes obras ni inversiones ya que el espacio ya está disponible.
  3. Aprovechamiento y versatilidad de aplicaciones. Aunque no suele ser posible una instalación industrial para obtener el 100% de la energía que necesita una planta industrial, y es difícil de precisar de forma genérica qué porcentaje de energía puede aportar, sí suele ser especialmente rentable para aquellos procesos industriales que consumen cantidades importantes de energía en horario diurno. Las instalaciones fotovoltaicas no requieren de enormes inversiones frente a la eficiencia y rentabilidad que proporcionan ya que los costes de los equipos han bajado de forma exponencial durante los últimos años.
  4. Menor coste de producción, mayor competitividad. La reducción de costes energéticos implica la reducción de los costes de producción lo que se traduce en un aumento de la competitividad y generación de recursos financieros aplicables según los criterios de cada empresa (mayores márgenes, oferta de precios más competitivos, mayor capacidad de inversión en I+D+i, otras inversiones…).
  5. Compromiso con la sostenibilidad. La instalación de autoconsumo fotovoltaico en la industria reduce directamente las emisiones de gases contaminantes, como CO2, dióxido de azufre entre otros, frenando el cambio climático al sustituir los combustibles fósiles como el carbón o los derivados del petróleo por energía limpia. Estos compromisos suelen contar además con el apoyo de administraciones locales, autonómicas o estatales para su instalación y gestión.
  6. Mejora de imagen de marca. Apostar por la eficiencia, la innovación y las energías renovables aumenta la responsabilidad social corporativa y mejora la imagen de marca de manera considerable añadiendo un valor diferencial que en ciertos sectores también es un plus para situarse en una posición estratégica.

Por estas razones y por el favorable marco legal y social de las energías renovables miles de empresas en nuestro país están replanteando su modelo energético.