Ser sostenible no es una opción; es una obligación

16
Ene 2018

Ser sostenible no es una opción; es una obligación

Ser sostenible no es una opción; es una obligación

Las nuevas legislaciones apuntan a que ser sostenible o renovable ha dejado de ser una opción y se ha convertido en una obligación. Y es que, por ejemplo, el Parlamento Europeo aprobó recientemente como objetivo que el 35% de la energía que se consuma la Unión Europea en 2030 se obtenga de fuentes renovables.

Por otro lado, en paralelo, el Consejo de Europa también ha marcado un objetivo al respecto, que aunque resulta menos ambicioso, va en esa misma línea: 27% de la energía debe ser renovable.

Sea un 27% o un 35%, para alcanzar esas cifras entre un tercio y una cuarta parte del calor, frío y ACS generados en Europa se debe producir a partir de la biomasa, geotermia y/o la energía solar. Y para lograrlo, se va a poner en marcha una compleja maquinaria legal que permita el marco y los instrumentos adecuados para garantizar su cumplimiento.

Mucho más que una ley; una nueva visión energética de Europa

La propuesta presentada en el Parlamento Europeo ha sido elaborada durante los últimos meses por una comisión parlamentaria que, entre otros aspectos, ha destacado que la importancia de esta directiva es que no es sólo un paquete legislativo para regular o marcar objetivos, sino que se movilizará una importante cantidad de recursos económicos y generará mucho empleo.

Esa nueva legislación atañe a aspectos vinculados a la bioenergía, sostenibilidad, transporte, electricidad, calefacción o refrigeración, y hace especial hincapié en la capacitación y uso de los consumidores.

Directiva_Energias_Renovables

Europa se gasta anualmente 350 billones de euros en importar energía de terceros países, de hecho es el primer importador del mundo. Conseguir que gran parte de esa energía se genere en Europa y se haga a través de energías limpias, es el gran objetivo para lo cual se van a desarrollar diversas políticas en todos los campos. Y es que la clave es que la Unión Europea sea también una  “unión de la energía”.