3 claves para el máximo rendimiento de una instalación solar térmica

30
Jul 2018

3 claves para el máximo rendimiento de una instalación solar térmica

3 claves para el máximo rendimiento de una instalación solar térmica

Una de las aplicaciones más comunes de las instalaciones de captadores solares térmicos es la producción de agua caliente sanitaria (ACS) en viviendas. Con ella se puede conseguir suministrar hasta un 70% de la energía anual necesaria para cubrir la demanda existente. ¿Cuáles son las 3 claves para conseguir el máximo rendimiento de este tipo de instalaciones?

Los captadores solares permiten aprovechar una gran cantidad de la energía que irradia el sol para generar calor. Sin embargo, si no se cuidan una serie de detalles, el resultado final se quedará muy lejos de ese 70%.

1. Dimensionado de la instalación

El dimensionado o selección del equipo para la producción de ACS, consistirá básicamente en determinar la superficie de los captadores necesarios para satisfacer las necesidades energéticas del usuario, así como el volumen del acumulador. La demanda de ACS determinará el aporte energético requerido para su producción y dependerá básicamente de dos factores:

  • Zona climática donde se realiza la instalación: condiciona la temperatura del agua red, la temperatura ambiente y la radiación solar incidente, que condicionan el funcionamiento del captador en operación.
  • Ocupación y tipología del edificio: el número de ocupantes y el uso a que se destina el edificio determina la demanda de agua caliente

2. Rendimiento del captador

El aprovechamiento que se puede hacer de la energía solar depende de las condiciones exteriores a que están sometidos los captadores, y de la posición de montaje de los mismos:

  • Radiación media diaria o cantidad de energía por unidad de superficie y de tiempo, que podremos conocer a partir de los valores tabulados en el Atlas de Radiación Solar de 2012 tomados por el satélite Eumetsat.
  • Inclinación del captador: Lo más conveniente es montar el captador solar con una inclinación igual a la latitud en que está instalado el captador, de forma que los rayos del sol incidan sobre la superficie del mismo lo más perpendicularmente posible, con lo que el aprovechamiento de la energía incidente será máximo. Las pérdidas energéticas producidas por una inclinación diferente a la óptima no suelen ser significativas (dentro de unos valores), por lo que se ha estandarizado la inclinación de 40º para toda la Península Ibérica.
  • Orientación del captador: con el fin de aprovechar al máximo la radiación solar, los captadores deben montarse orientados hacia el sur geográfico.

3. El acumulador

Como la energía que se puede obtener del sol no siempre coincide con la demanda por parte del usuario, es necesario disponer de un sistema de acumulación (depósito acumulador) que actúe a modo de almacén de energía y nos permita disponer de agua caliente en aquellos momentos de poca o nula radiación solar, haciendo de ésta cuando hay poco consumo. Lo ideal, de acuerdo con las recomendaciones del RITE, es hacer  coincidir el volumen del depósito acumulador con el consumo medio diario. Si la carga de consumo de ACS diaria no coincide con volúmenes comerciales de acumuladores solares, puede tomarse la relación 80-100%, es decir, el volumen del acumulador debería estar comprendido entre el volumen de la demanda de ACS necesaria diario y el 80% de la misma.